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jueves, 25 de noviembre de 2010

La niña que sufre de amor - Capítulo VIII

Luego de aquella experiencia surreal, la niña se decide a buscar al culpable de sus emociones y sensaciones, aquel que la hizo sentir más mujer que ningún otro hombre, pues había una conversación pendiente. Varios días después coincidieron y la conversación era inevitable. Ella se sentía muy nerviosa y él estaba dispuesto a luchar por ella. Al principio, parecía que nacía una nueva relación, algo bonito entre dos personas que se quieren y mucho; no había que decir nada, sus miradas lo decían todo y no había morbo, solo existía pureza en sus miradas, ese miedo inicial de algo nuevo y amor correspondido.

La conversación tenía que darse y se dio pero la relación aún no empezaba formalmente, debido a un miedo cálido y a un temor mutuo por comenzar algo tan hermoso. Ella tenía miedo que no lo llegue a amar, el tenía miedo de no hacerla feliz del todo y como ella se lo merecía. Este nuevo episodio debería empezar de la mejor manera y para ello no se deberían apresurar las cosas. Ella deseaba besarlo y abrazarlo pero por el momento ese sentimiento debería esperar, ese momento único debería esperar un poco más, para que la realidad sea de lo mejor. En ocasiones, a ella le volvían los temores, miedos de que pueda o no pasar con esta nueva posible relación, pero ese miedo tenía que dejarlo porque su felicidad estaba en juego, sus lagrimas se tenían que cambiar por sonrisas, sus malos recuerdos o momentos tenían que cambiarse en momentos inolvidables y el sufrimiento debía perderse y quedarse en amor mutuo correspondido y con respeto.

En ese día, luego de conversar se sentían más unidos, más amigos pero aún no como pareja. Al terminarse el día, habían pasado el mejor día juntos y justo antes que se despidan, caminando sus manos se cruzaron y caminaron por la orilla del mar, cruzando una mirada ansiosa de un beso puro y cálido que tuviera que esperar al momento, lugar e instante correcto para desatar el amor que sentían el uno por el otro.

jueves, 17 de junio de 2010

La niña que sufre de amor - Capítulo VII

La niña estaba a punto de dejar de sufrir, porque sentía que cada vez se acercaba más a aquella persona que la hacia sentir especial en cada momento. Las llamadas empezaban pero no habían salidas ni conversaciones a la luz de la luna y esto preocupaba a la niña. Pensaba que él la veía solamente como una amiga y no como alguien especial. Sus pensamientos y sensaciones parecían que chocaban como haces de luz en el infinito del espacio; en su cabeza la telaraña de neuronas estaba más confundida, pero las sensaciones eran únicas e inéditas. Ella solo esperaba que se dé lo que se tenga que dar y empezar a amar y ser amada sin restricción alguna.

Un día normal y suena su celular; era él y como era obvio y como lo haría cualquier mujercita, contestó la llamada con asombroso hacia su receptor e internamente saltaba de alegría. Era una conversación común hasta que la misma dió un giro de 180 grados. Ella le mencionada que quería estar en su pecho descansando porque se sentía cansada; al otro lado de la línea, él seguía el hilo de la conversación y existía una tercera imagen: ambos juntos y ella reposando en el pecho de su amado. Aún no eran pareja ni enamorados ni nada pero nada faltaba para serlo. Al parecer la conversación seguiría estando echados juntos, pero ella no sabe si fue su decisión o se dejó llevar por él para que se convierta en algo que ambos desean: expresar su amor de la manera más placentera y única que puede existir. Entonces, cada uno al otro lado de la línea se imaginaba estando con la otra persona enfundándose entre las sabanas, acariciándose, besándose y abrazándose con tal pasión que la carne y el alma no niegan y donde la razón se deja llevar por el placer. En este caso las palabras llevaban a la acción e imaginación liberar la pasión que existía entre ambos. Ella se sentía en el cielo a pesar de no tenerlo físicamente a su lado, cosa que él también corresponde. Una manera extraña y por otro lado única de decir a esa persona que tan especial es y puede llegar a ser. Igual ella se sentía confundida en todo momento, porque no sabía que había en la mente de su amado, pero disfrutaba del momento. Al finalizar este momento, el silencio prevaleció sobre la razón. Esta conversación no podría quedar ahí, porque ambos sabían que puede darse en futuro no muy lejano.

Al finalizar una experiencia tan surreal, se sentía confundida; los días pasaban y su corazón y mente estaban en una incertidumbre tal que ya no sabía que sentir. Sabía que este episodio no había cerrado del todo y peor aún, no sabia como tendría que seguir este episodio en su vida amorosa. Ella bien sabe que el tiempo es el único quien comprende al amor y la locura siempre la acompaña. La locura se desató y falta que venga la comprensión del tiempo.

sábado, 10 de abril de 2010

Resumen II - La niña que sufre de amor


Luego de muchas lágrimas de sufrimiento, la niña se sentía invulnerable, débil, quería cambiar. Quizás volverse más fría para no sufrir, dejar de lado su alegría, su naturalidad, su sencillez y ser simplemente alguien completamente diferente para no volver a sufrir una pena amorosa. A pesar que tenia alguien a su lado, sentía que él era diferente, no era el mismo: el encanto se había perdido, la magia estaba acabándose y el amor se encontraba en un puente colgante a punto de romperse. Tenia miedo a la soledad, volver a empezar de cero. Es un sentimiento raro y confuso: estar con alguien solo para no sentirse sola, pero ella tenia la esperanza que cambiaría y todo seria normal o quizás mejor.

Es algo difícil porque al principio todo era bonito, lindo, a punto de ser perfecto y luego esto se va perdiendo. Es algo injusto lo que esta niña siente: se siente perdida, confundida sin saber que el amor que siente le puede ser correspondido pero que no es completo. Es increíble que la magia se vaya perdiendo, que el toque de especial no exista más. Ella decidió terminarlo o simplemente se dejó terminar o simplemente no sabe cuando se terminó. El amor puede venir de una manera difícil y terminar de una manera fácil. Ella no quiso entender ello y quizás el amor no quiso entenderla a ella.

Sus lágrimas son secadas en brazos de quien nunca imaginó, sus penas son escuchadas por quien menos lo pensó. Encontró refugio en alguien, pero es un refugio temporal. Ella quiere que esos brazos sean de alguien quien le corresponda, no quiere confundir la amistad con el amor. Ahora el viaje comienza desde cero y primero debe sentirse tranquila y evitar confusiones. Está definiendo que quiere en esta vida, primero a nivel personal, luego a nivel sentimental. Porque el amor llegará cuando menos lo espera. Ella tiene fe en el amor y no desea perderla, antes este amor le dio fortaleza, le enseñó a ser mejor, le mostró el verdadero significado de esa palabra; significado que ha perdido contra su voluntad. En su mente sabe que no debe apresurar las cosas, así su mente y su corazón le digan varias cosas, debe definir en su mente y en su corazón lo que debe querer. El verdadero amor llegará y ella no debe apresurarlo, porque apresurado puede venir y apresurado puede irse.

Entonces sus lágrimas no dejaron de brotar, su encanto no se había perdido, era la misma chica dulce, sincera, alegre, encantadora que solo buscaba ser flechada por el verdadero amor y dejar atrás todo este sufrimiento. Aún existía una pregunta más: ¿Pasará lo mismo? En el fondo tiene miedo que todo se vuelva a dar, que vaya volver a sufrir; ¿volverse a enamorar para volver a sufrir? Pues ella espera que ese hombre le devuelva la esperanza del amor, le enseñe que lo pasado queda ahí y que la magia nunca se debe perder. Esta nueva persona en su vida le enseñará a olvidar los malos momentos y solo quedarse con los buenos momentos para aprender de los malos y no volver a cometer errores.

Una nueva etapa en su vida ella está empezando. Conociendo gente, aprendiendo nuevas cosas y obteniendo logros personales y profesionales. Su corazón ya no está rajado en mil, sus pensamientos están en otro lado y entonces conoce a un chico que le hace ver estrellitas en su corazón, que le estremece su mundo y lo hace ver mejor de lo que ya puede estar. Sus dudas son justificadas pero la ilusión sigue ahí: encontrar el verdadero amor y no sufrir. Este chico le parecía especial en todo el sentido. Solo esperaba algo de él: que no lo hará sufrir. A veces esperar algo de alguien es un aviso al sufrimiento, así que mejor ella debe ser paciente y no ilusionarse con esta nueva persona.


Esta niña empezaba a tratar con esta personita que la hacia sentir especial. Era diferente y había algo en él que ella sentía curiosidad. Conversaban poco pero conversaban. Estaban distanciados físicamente la mayoría de las veces pero ella sentía que el sentimiento era único y especial. Aunque a la vez sentía que no eran amigos y si lo eran no entendía que clase de amigos podrían ser o empezar a ser. Las conversaciones tenían otro giro y ella se confundía más y quería cortar todo por lo sano y él no lo deseaba, la quería tanto como amiga, como mujer para simplemente olvidarse de ella, ella quería ello porque en el fondo sentía algo que no estaba bien, que él no era para ella o simplemente pensaba que él podría estar jugando con ella como lo habían hecho antes. Así que no entendió razones y simplemente ese chico quedó, así de rápido, en el olvido; él nunca lo aceptará y ella lo sabe.

Fue como el paso de una estrella fugaz, se le da importancia al principio y luego se pierde en el mar de los recuerdos. Ella sabía que no lo olvidaría por un tiempo, pero igual quería olvidarlo. Dejar de lado la parte sentimental era difícil, tenia que hacerlo sino sus sueños, metas y deseos no se harían realidad. Ella sabia que necesitaba, en la mayoría de ocasiones, sentir la calidez de unos brazos, la ternura de una caricia y el romanticismo de unas frases de amor. Ahora ella quiere dejar su mente en blanco y olvidarse de esa persona; y dejar de pensar porque pasan o no las cosas y simplemente que se acabe esto de una buena vez. Seguir mirando hacia adelante sin esperar nada de nadie, desconfiando en cualquiera que se le atraviese en su camino y seguir sola por el difícil camino de la vida. Llegado el momento se sintió muy sola, más sola que nunca.

Ahora no solo estaba sufriendo de amor, sino de falta de amistades, de comprensión. Dijo que quería ser autosuficiente y fuerte pero al final se dio cuenta que estaba sola pero sin que ella lo sepa alguien siempre velaba por sus sueños y esa persona no esperaba nada a cambio, solo que no la aleje de su vida. Varias veces se ponía a pensar en muchas cosas, divagaban sus pensamientos y se ponía a pensar si el amor tenia que encontrarla a ella o ella encontrar al amor. Poco a poco dejaba que la idea de quedarse sola desaparezca de su mente: ella estaba destinada a ser feliz y solo tenia que ser paciente y esperar que las cosas se den y ser fuerte y aguantar las cosas malas y prepararse para las cosas buenas. Suena duro y algo frío, pero lastimosamente somos como marionetas con unos hilos que son dirigidos por alguien que nunca vemos. Ella quería deshacerse de dichos hilos y poco a poco lo lograría, para tentar su destino y seguir a su corazón.

La vida continua para ella, con desafíos, sueños, objetivos, metas y muchas cosas por lograr y ser feliz en esta complicada vida. El amor no iba a dejar que esto se caiga como un castillo de naipes, pero al menos que resista el primer encuentro de alguien especial para ella. Dicen que con el primer gran amor uno nunca termina pero se aprende de esta persona muchas cosas para poder ser felices con la persona indicada. Ella estaba asimilando esa lección y quería pasar al siguiente capitulo pero no se atrevía a voltear de pagina. Y entonces sucedió: una persona hizo que ella voltee la página sin pensarlo dos veces. Era un sentimiento extraño y maravilloso a la vez. Igual tenia miedo, desconfiaba, estaba tímida porque su corazón no aguantaría otro sufrimiento ni otras lágrimas, ya no. Decidió tomar las cosas con calma y esperar que las cosas se den poco a poco. Se estaba sumergiendo en un comienzo nuevo y esta vez ya sabia nadar.


Dicen que cuando uno ya sabe nadar, aparecerá el mar en el cual nadaremos y sufriremos para sobrevivirlo. Esta nueva persona había hecho que empiece a radiar su belleza más de lo normal. A tener un brillo por si sola, que hasta el sol envidiaría. Tenia que tomar una decisión: empezar a ser feliz. El inicio de esta nueva relación iba a ser especial, se decía a si misma. Quiere valorar a la persona, el sentimiento y la relación. Entonces el primer paso para cambiar la historia de amistad a una historia de amor, tendría que ser el mejor. A pesar de todo lo pasado, tenia miedo o se estaba olvidando de amar, que le atemorizaba volver a empezar una relación y volver a sufrir. Le dijo alguien que se arriesgue, porque quien no arriesga no gana. Y entonces sucedió: siguió el camino de la flecha de cupido directo a la persona quien hacia saltar su corazón y decidió darle una pista sutil a ese chico para que sepa que para ella, él era muy especial.

Ella está esperando una respuesta, una señal para saber si él también sentía lo mismo hacia ella. Se sentía insegura, como si no existiera aquella personita capaz de amarla o sentir algo por ella; estaba confundida porque pensaba que ella hacia algo malo para haber tenido tantos fracasos amorosos. Esta niña decidió contarle a este chico sus penas y recibió la respuesta más inesperada. Una respuesta que ella no pensaba oír e hizo que por dentro su corazón derrame unas lágrimas de emoción al encontrar a alguien tan especial. Sabia que no era un chico cualquiera, sino alguien especial. No lo conocía del todo, así que dudó mucho luego de asimilar la respuesta. Quiere conocerlo más y tener su confianza y ella confiar en él. Se estaba enamorando de nuevo y este sentimiento era cada vez más intenso, más puro y más tierno

Cuando un nuevo sentimiento hacia alguien especial está naciendo, se tiene temor hasta de sus palabras, de sus reacciones e incluso de su forma de pensar. Ella los tenía. Miedosita como nunca, temeraria como ninguna, ella estaba dispuesta a luchar por su felicidad y por esa persona que le hacia saltar de alegría y felicidad. Ella tenia que ser paciente, que poco a poco todo estaría bien. Buscaba algo que no era imposible, solo que pensaba era difícil de encontrar. Ya lo había encontrado solo habría que conservarlo y no perderlo. No había que dar malos pasos solo tener la tranquilidad que todo estará bien. Todo estaba siendo un sueño y quería que dicho sueño se vuelva realidad con un beso tierno y sincero y un te quiero mucho. Pronto sus miedos desaparecerían y todo volverá ser mejor para ella.

lunes, 1 de marzo de 2010

La niña que sufre de amor - Capítulo VI

Dicen que cuando uno ya sabe nadar, aparecerá el mar en el cual nadaremos y sufriremos para sobrevivirlo. Esta nueva persona había hecho que empiece a radiar su belleza más de lo normal. A tener un brillo por si sola, que hasta el sol envidiaría. Tenia que tomar una decisión: empezar a ser feliz. El inicio de esta nueva relación iba a ser especial, se decía a si misma. Quiere valorar a la persona, el sentimiento y la relación. Entonces el primer paso para cambiar la historia de amistad a una historia de amor, tendría que ser el mejor. A pesar de todo lo pasado, tenia miedo o se estaba olvidando de amar, que le atemorizaba volver a empezar una relación y volver a sufrir. Le dijo alguien que se arriesgue, porque quien no arriesga no gana. Y entonces sucedió: siguió el camino de la flecha de cupido directo a la persona quien hacia saltar su corazón y decidió darle una pista sutil a ese chico para que sepa que para ella, él era muy especial.

Ella está esperando una respuesta, una señal para saber si él también sentía lo mismo hacia ella. Se sentía insegura, como si no existiera aquella personita capaz de amarla o sentir algo por ella; estaba confundida porque pensaba que ella hacia algo malo para haber tenido tantos fracasos amorosos. Esta niña decidió contarle a este chico sus penas y recibió la respuesta más inesperada. Una respuesta que ella no pensaba oír e hizo que por dentro su corazón derrame unas lágrimas de emoción al encontrar a alguien tan especial. Sabia que no era un chico cualquiera, sino alguien especial. No lo conocía del todo, así que dudó mucho luego de asimilar la respuesta. Quiere conocerlo más y tener su confianza y ella confiar en él. Se estaba enamorando de nuevo y este sentimiento era cada vez más intenso, más puro y más tierno.

Cuando un nuevo sentimiento hacia alguien especial está naciendo, se tiene temor hasta de sus palabras, de sus reacciones e incluso de su forma de pensar. Ella los tenía. Miedosita como nunca, temeraria como ninguna, ella estaba dispuesta a luchar por su felicidad y por esa persona que le hacia saltar de alegría y felicidad. Ella tenia que ser paciente, que poco a poco todo estaría bien. Buscaba algo que no era imposible, solo que pensaba era difícil de encontrar. Ya lo había encontrado solo habría que conservarlo y no perderlo. No había que dar malos pasos solo tener la tranquilidad que todo estará bien. Todo estaba siendo un sueño y quería que dicho sueño se vuelva realidad con un beso tierno y sincero y un te quiero mucho. Pronto sus miedos desaparecerían y todo volverá ser mejor para ella.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La niña que sufre de amor - Capítulo V

Esta niña empezaba a tratar con esta personita que la hacia sentir especial. Era diferente y había algo en él que ella sentía curiosidad. Conversaban poco pero conversaban. Estaban distanciados físicamente la mayoría de las veces pero ella sentía que el sentimiento era único y especial. Aunque a la vez sentía que no eran amigos y si lo eran no entendía que clase de amigos podrían ser o empezar a ser. Las conversaciones tenían otro giro y ella se confundía más y quería cortar todo por lo sano y él no lo deseaba, la quería tanto como amiga, como mujer para simplemente olvidarse de ella, ella quería ello porque en el fondo sentía algo que no estaba bien, que él no era para ella o simplemente pensaba que él podría estar jugando con ella como lo habían hecho antes. Así que no entendió razones y simplemente ese chico quedó, así de rápido, en el olvido; él nunca lo aceptará y ella lo sabe.

Fue como el paso de una estrella fugaz, se le da importancia al principio y luego se pierde en el mar de los recuerdos. Ella sabía que no lo olvidaría por un tiempo, pero igual quería olvidarlo. Dejar de lado la parte sentimental era difícil, tenia que hacerlo sino sus sueños, metas y deseos no se harían realidad. Ella sabia que necesitaba, en la mayoría de ocasiones, sentir la calidez de unos brazos, la ternura de una caricia y el romanticismo de unas frases de amor. Ahora ella quiere dejar su mente en blanco y olvidarse de esa persona; y dejar de pensar porque pasan o no las cosas y simplemente que se acabe esto de una buena vez. Seguir mirando hacia adelante sin esperar nada de nadie, desconfiando en cualquiera que se le atraviese en su camino y seguir sola por el difícil camino de la vida. Llegado el momento se sintió muy sola, más sola que nunca.

Ahora no solo estaba sufriendo de amor, sino de falta de amistades, de comprensión. Dijo que quería ser autosuficiente y fuerte pero al final se dio cuenta que estaba sola pero sin que ella lo sepa alguien siempre velaba por sus sueños y esa persona no esperaba nada a cambio, solo que no la aleje de su vida. Varias veces se ponía a pensar en muchas cosas, divagaban sus pensamientos y se ponía a pensar si el amor tenia que encontrarla a ella o ella encontrar al amor. Poco a poco dejaba que la idea de quedarse sola desaparezca de su mente: ella estaba destinada a ser feliz y solo tenia que ser paciente y esperar que las cosas se den y ser fuerte y aguantar las cosas malas y prepararse para las cosas buenas. Suena duro y algo frío, pero lastimosamente somos como marionetas con unos hilos que son dirigidos por alguien que nunca vemos. Ella quería deshacerse de dichos hilos y poco a poco lo lograría, para tentar su destino y seguir a su corazón.

La vida continua para ella, con desafíos, sueños, objetivos, metas y muchas cosas por lograr y ser feliz en esta complicada vida. El amor no iba a dejar que esto se caiga como un castillo de naipes, pero al menos que resista el primer encuentro de alguien especial para ella. Dicen que con el primer gran amor uno nunca termina pero se aprende de esta persona muchas cosas para poder ser felices con la persona indicada. Ella estaba asimilando esa lección y quería pasar al siguiente capitulo pero no se atrevía a voltear de pagina. Y entonces sucedió: una persona hizo que ella voltee la página sin pensarlo dos veces. Era un sentimiento extraño y maravilloso a la vez. Igual tenia miedo, desconfiaba, estaba tímida porque su corazón no aguantaría otro sufrimiento ni otras lágrimas, ya no. Decidió tomar las cosas con calma y esperar que las cosas se den poco a poco. Se estaba sumergiendo en un comienzo nuevo y esta vez ya sabia nadar.

martes, 24 de noviembre de 2009

La niña que sufre de amor - Capítulo IV

Luego de muchas lágrimas de sufrimiento, la niña se sentía invulnerable, débil, quería cambiar. Quizás volverse más fría para no sufrir, dejar de lado su alegría, su naturalidad, su sencillez y ser simplemente alguien completamente diferente para no volver a sufrir una pena amorosa. A pesar que tenia alguien a su lado, sentía que él era diferente, no era el mismo: el encanto se había perdido, la magia estaba acabándose y el amor se encontraba en un puente colgante a punto de romperse. Tenia miedo a la soledad, volver a empezar de cero. Es un sentimiento raro y confuso: estar con alguien solo para no sentirse sola, pero ella tenia la esperanza que cambiaría y todo seria normal o quizás mejor.

Es algo difícil porque al principio todo era bonito, lindo, a punto de ser perfecto y luego esto se va perdiendo. Es algo injusto lo que esta niña siente: se siente perdida, confundida sin saber que el amor que siente le puede ser correspondido pero que no es completo. Es increíble que la magia se vaya perdiendo, que el toque de especial no exista más. Ella decidió terminarlo o simplemente se dejó terminar o simplemente no sabe cuando se terminó. El amor puede venir de una manera difícil y terminar de una manera fácil. Ella no quiso entender ello y quizás el amor no quiso entenderla a ella.

Sus lágrimas son secadas en brazos de quien nunca imaginó, sus penas son escuchadas por quien menos lo pensó. Encontró refugio en alguien, pero es un refugio temporal. Ella quiere que esos brazos sean de alguien quien le corresponda, no quiere confundir la amistad con el amor. Ahora el viaje comienza desde cero y primero debe sentirse tranquila y evitar confusiones. Está definiendo que quiere en esta vida, primero a nivel personal, luego a nivel sentimental. Porque el amor llegará cuando menos lo espera. Ella tiene fe en el amor y no desea perderla, antes este amor le dio fortaleza, le enseñó a ser mejor, le mostró el verdadero significado de esa palabra; significado que ha perdido contra su voluntad. En su mente sabe que no debe apresurar las cosas, así su mente y su corazón le digan varias cosas, debe definir en su mente y en su corazón lo que debe querer. El verdadero amor llegará y ella no debe apresurarlo, porque apresurado puede venir y apresurado puede irse.

Entonces sus lágrimas no dejaron de brotar, su encanto no se había perdido, era la misma chica dulce, sincera, alegre, encantadora que solo buscaba ser flechada por el verdadero amor y dejar atrás todo este sufrimiento. Aún existía una pregunta más: ¿Pasará lo mismo? En el fondo tiene miedo que todo se vuelva a dar, que vaya volver a sufrir; ¿volverse a enamorar para volver a sufrir? Pues ella espera que ese hombre le devuelva la esperanza del amor, le enseñe que lo pasado queda ahí y que la magia nunca se debe perder. Esta nueva persona en su vida le enseñará a olvidar los malos momentos y solo quedarse con los buenos momentos para aprender de los malos y no volver a cometer errores.

Una nueva etapa en su vida ella está empezando. Conociendo gente, aprendiendo nuevas cosas y obteniendo logros personales y profesionales. Su corazón ya no está rajado en mil, sus pensamientos están en otro lado y entonces conoce a un chico que le hace ver estrellitas en su corazón, que le estremece su mundo y lo hace ver mejor de lo que ya puede estar. Sus dudas son justificadas pero la ilusión sigue ahí: encontrar el verdadero amor y no sufrir. Este chico le parecía especial en todo el sentido. Solo esperaba algo de él: que no lo hará sufrir. A veces esperar algo de alguien es un aviso al sufrimiento, así que mejor ella debe ser paciente y no ilusionarse con esta nueva persona.

domingo, 16 de agosto de 2009

Resumen I - La niña que sufre de amor


Una niña, como cualquiera, con muchos sueños y metas por cumplir. Camina por la vida, sin preocuparse del pasado y emocionada por el futuro. Su vida iba normal hasta que se presenta esa persona en su vida. Un chico que hace que el mundo de esta niña cambie por completo... la pregunta es: ¿para bien o para mal? Complicado. Lo extraño es si ese sentimiento nuevo causará momentos agradables o heridas insuperables. El amor es complicado: nos da lo más hermoso pero cuando se acaba todo es oscuro, por así decirlo. Nos complicamos, sacamos lo peor de nosotros y no queremos amar ni ser amados. Esta niña nunca había experimentado el amar y ser amada, su timidez e inocencia jugarían a su favor o en su contra... el tiempo lo diría.

Como toda relación: se conocieron, salían y cuando ella menos lo esperaba ya eran enamorados. Las cosas iban de lo mejor, aunque nunca faltaba la pimienta de las relaciones: peleas, discusiones, celos, etc. En ocasiones eran los famosos 'breaks' o tiempos de separación donde cada uno analiza que pasa y porque se comportan así, cada uno en su mente, internalizando sus emociones. Ella era muy sensible, sus sentimientos eran puros como su alma y corazón. Esta relación no duró lo que ella esperaba o simplemente no fue lo que siempre escuchaba del amor. ¿Enamorarse de nuevo? No, pensaba, mas el amor llega cuando menos lo esperamos y nos hace olvidar del pasado. Y en un abrir y cerrar de ojos, pensó encontrar a aquel, quien sería dueño de su corazón, pero su pasado también estaba ahí y en ocasiones era más fuerte el sentimiento pasado que el nuevo.

Ella, hasta ahora, no sabe si escogió bien al volver con el chico, solo el tiempo le dirá que pasaría. El otro chico, queda como el amigo: está cuando más lo necesita. Todo va mejorando: su relación va bien y todo parece encajar en el gran rompecabezas de la vida. Uno cuando ama y es correspondido es lo mejor, así se sentía ella. Su sonrisa irradiaba todo el paisaje, era raro verla triste o con un semblante bajo; su alegría era evidente. Aunque a veces uno no ve más allá de lo que tenemos en frente, a menos que veamos en la ventana del alma: los ojos. Claro si uno ve a cada rato los ojos a una mujer pues o la estas enamorando o te estas enamorando o las 2 cosas a la vez. Sus ojos no mostraban esa alegría total, ese amor que decía sentir. Las palabras se las lleva el viento, pero el sentimiento siempre queda por más palabras que uno pueda decir. Ella no pide mucho: solo sinceridad, cariño, romanticismo, pasión, caballerosidad, elegancia y ternura; encanto y dulzura.Tan fuerte puede ser el sentimiento de amor, que no recuerdas nada o lo recuerdas todo, así de fuerte y complejo es este sentimiento. Complejo es el amor, pero más complejo es las ideas y pensamientos en su linda cabecita. A veces se siente en el cielo a su lado, pero la tormenta se presenta, en ocasiones, a plena luz del día. A veces uno no comprende que desea una mujer o una niña, pero es tan simple que no nos damos cuenta: ternura, cariño y pasión. Solo 3 palabras que significan muchísimo para una relación, para esta niña que no desea perder la fe en el amor.


Su vida pasaba por un momento único: su relación estaba tomando un giro verdadero. No existían los días de discusiones, de quejas, de malos gestos ni de seriedad. Existía armonía total en la relación. La gente veía en ellos una hermosa pareja, aunque al principio se sorprendían por la relación. En todo lugar, la gente se muerde la lengua cuando ve que la pareja saca adelante la relación y las cosas van bien para ambos. Nunca faltaba la pimienta de la relación: el famoso hoy no puedo salir u hoy no podemos vernos. Al final el amor reinaba y prevalecía frente a todo.

Los momentos de pasión al 100% nunca faltaban. Solo el miedo e inocencia de esta niña, no permitían se consuma la mejor manera de demostrar a la otra persona el amor verdadero. Aquello que solo debe llegar por mutuo acuerdo entre ambas partes sin forzar a nadie a hacerlo, solo hacerlo por amor verdadero y mutuo. Ella lo amaba con todo el corazón y con toda su alma y él correspondía a esos sentimientos con el triple de detalles y ternura. Ella no quería avalanzarse al placer carnal sin antes estar segura del amor que sentía. A veces esto desesperaría a cualquier hombre, pero es la mayor prueba que puede existir del amor puro y verdadero que toda persona, en especial una mujer y mucho mas esta niña, merecen tener y que se les sea demostrado. El hombre lo toma todo a la ligera y la mayoría de veces dentro de lo carnal, pero cuando se ama de verdad, el hombre puede y debe esperar para que el amor existente entre los dos llegue a su máxima y hermosa forma de expresión.

El tiempo pasaba y la relación se fortalecía. Los celos, cosa normal, se daban pero siempre existía una forma de aprender durante la relación: a confiar. Un amigo de esta niña, quien parecía tener sentimientos por ella, hacia que la relación tiemble por momentos. La niña, sin embargo, le decía a su pareja que solo eran amigos y no tenían de que preocuparse porque su amigo debe respetar su amistad y la relación que tiene y no confundir las cosas. A veces los hombres no lo entendemos y parecemos no escuchar aquello y los celos y malos pensamientos invaden nuestra armonía, perjudicando, en este caso, a la mujer. Ella se sentía por momentos sola: no siempre su pareja estaba ahí ya sea por motivos de estudio o de trabajo. Sus amigos eran su bendición. Conversar con ellos, la hacían sentir mejor y sobretodo que no estaba sola. Por momentos no veía a sus amigos o simplemente paraba más pendiente de su pareja en lugar de dedicarle un momento a sus amigos. Es complicado pero ella estaba decidida a no perder sus amigos y mantener su relación viva como el fuego.

Una o varias relaciones amorosas pueden marcarnos para siempre, dejarnos heridas buenas o muy dolorosas, ser recordadas eternamente o ser odiadas y repudiadas por siempre. Una relación debe comenzar y terminar bien, siempre deseándole lo mejor a la persona. Ella, sin embargo, tenia muy en claro algo: quizás su enamorado actual no lo sea para toda la vida o quizás si, pero en caso que no, no es justo perder unos amigos por darle tiempo, que siempre se debe hacer, a la pareja. Es complicado porque tienes que respetar la relación y a la vez tratar de no alejarte de las verdaderas amistades que has formado a lo largo de tu vida, incluso antes de conocer a esa personita tan especial de la cual te llegas a enamorar y amar.

Su enamorado quería comprender como esta su niña, mas algunos sentimientos y celos hacían que la relación perfecta pierda equilibrio y comienze a balancearse de forma preocupante. El amor es así: el tiempo es el único que lo comprende. Además por amor podemos y debemos volvernos mejores personas, no solo con el ser amado, sino con todos. La niña sentía que las tormentas volvían a aparecer pero siempre vendría la calma. Una calma, que ella espera, no tarde en llegar. No quiere perder nada: ni a su pareja ni a sus amigos. El equilibrio estaba por desequilibrarse. Los amigos no tienen la culpa: ellos estarán por mas que no pidamos que estén ahí ya sea en las buenas o en las malas y ella lo tenia bien en claro. Y estaba a punto de perder a su enamorado que era también su amigo.


En los momentos donde el amor pareciera reinar de lo mejor y nos sumamos a momentos tan especiales y eternos, siempre surgen cosas que lo complican y son estas las mejores pruebas que el amor debe afrontar para salir adelante, porque así es el amor. La niña se encontraba en el dilema de balancear su tiempo entre su relación y sus amistades: ella quería que su relación siga siendo especial, que cada detalle le sorprenda, que sus amigos no se alejen y por el contrario con su mejor amigo -su enamorado, todo siga de la mejor manera y llevar una vida tranquila, feliz y sobretodo armoniosa. No debía alejarse de sus amigos ni mucho menos su enamorado sentir celos de sus amigos. No es justo para ninguno de los dos, pero a veces ciertos sentimientos invaden a los otros y no nos dejan ver las cosas claramente. A todo esto, la niña sufría porque el amor de su vida se estaba perdiendo.

A veces los denominados "darse tiempo" o bien son para pensar más en la relación y en uno mismo o simplemente para darle fin. Ella tenía miedo de lo último, como cualquiera lo tendría, pero su miedo era demasiado intenso, como una fobia y sobretodo era confuso. Se estaba convirtiendo en la niña de este cuento y entro en el sin el menor de sus deseos y ya estaba en medio del mismo sin un destino fijo. Creo que he visto a este niña un par de veces, mas no conocía su forma de pensar y como realmente se sentía por dentro, solo se que su tibia sonrisa ocultaba un invierno pesar. Cualquiera desearía que la relación fuera perfecta, sin comentarios inútiles, sin discusiones irracionales, pero nada puede ser perfecto -no lo entiendo porque, así que al buscar la perfección en estos momentos de su vida, hacían que esta se complique en lugar de perfeccionarse. Complicado: dedicarle tiempo a tu familia, amigos y a tu enamorado o novio, sin desbalancear nada. Si se puede y debería hacerlo, mas esta niña con todos sus deseos del mundo, encontraba que su pareja quería, sin querer, desencajar dicha perfección que no quisiera comprender el porque de su existencia.

El amor de tu vida, viene a arreglar tu vida, no viene a alejarte de tus amigos ni mucho menos que le dediques tu entera atención. La niña percibía esto y la hacia sentirse mal, pésima. Sus amigos podían hablarle pero el riesgo de unos celos enfermizos también los hacía huir. La niña tiene un carácter tranquilo y de lo mejor y quizás no se atrevía a encarar a su amorcito. Complicado, pero al fin y al cabo era para mantener las llamas de la relación que no se estaba avivando sino quemando y donde las cenizas seria lo ultimo que podría quedar de la misma. El tiempo jugaba en su contra y la niña decidió hablar. La conversación entró más en gritos y en tonos fuertes de voz, mas no en conversar como la pareja que eran. La relación se venia abajo y ella se sentía sola, amenazada, invulnerable dentro de un mundo, que ella pensaba, estaba destinada a sufrir. Sin querer estaba en medio de este cuento buscando que el autor encuentre la salida o al menos diseñe el final perfecto.

Una canción dice que las luces guiarán a uno y que esa persona tratará de arreglarte, llevarte por el mejor sendero de la vida y convertirte en mejor persona de lo que uno era o esperaba ser. Así es y debería ser el amor y no atormentar la vida de quien se dice amar. Quizás el final perfecto quede en líneas o quizás sea una hermosa premonición para que el cuento tenga el final perfecto tanto en la ficción como en la realidad. A la niña no le importaba, siempre que en su corazón y en su vida exista la felicidad que ella se lo merece, que sus lágrimas no hayan sido en vano, porque luego de la tormenta podremos ver el arco iris.

domingo, 12 de julio de 2009

La niña que sufre de amor - Capítulo III

En los momentos donde el amor pareciera reinar de lo mejor y nos sumamos a momentos tan especiales y eternos, siempre surgen cosas que lo complican y son estas las mejores pruebas que el amor debe afrontar para salir adelante, porque así es el amor. La niña se encontraba en el dilema de balancear su tiempo entre su relación y sus amistades: ella quería que su relación siga siendo especial, que cada detalle le sorprenda, que sus amigos no se alejen y por el contrario con su mejor amigo -su enamorado, todo siga de la mejor manera y llevar una vida tranquila, feliz y sobretodo armoniosa. No debía alejarse de sus amigos ni mucho menos su enamorado sentir celos de sus amigos. No es justo para ninguno de los dos, pero a veces ciertos sentimientos invaden a los otros y no nos dejan ver las cosas claramente. A todo esto, la niña sufría porque el amor de su vida se estaba perdiendo.

A veces los denominados "darse tiempo" o bien son para pensar más en la relación y en uno mismo o simplemente para darle fin. Ella tenía miedo de lo último, como cualquiera lo tendría, pero su miedo era demasiado intenso, como una fobia y sobretodo era confuso. Se estaba convirtiendo en la niña de este cuento y entro en el sin el menor de sus deseos y ya estaba en medio del mismo sin un destino fijo. Creo que he visto a este niña un par de veces, mas no conocía su forma de pensar y como realmente se sentía por dentro, solo se que su tibia sonrisa ocultaba un invierno pesar. Cualquiera desearía que la relación fuera perfecta, sin comentarios inútiles, sin discusiones irracionales, pero nada puede ser perfecto -no lo entiendo porque, así que al buscar la perfección en estos momentos de su vida, hacían que esta se complique en lugar de perfeccionarse. Complicado: dedicarle tiempo a tu familia, amigos y a tu enamorado o novio, sin desbalancear nada. Si se puede y debería hacerlo, mas esta niña con todos sus deseos del mundo, encontraba que su pareja quería, sin querer, desencajar dicha perfección que no quisiera comprender el porque de su existencia.

El amor de tu vida, viene a arreglar tu vida, no viene a alejarte de tus amigos ni mucho menos que le dediques tu entera atención. La niña percibía esto y la hacia sentirse mal, pésima. Sus amigos podían hablarle pero el riesgo de unos celos enfermizos también los hacía huir. La niña tiene un carácter tranquilo y de lo mejor y quizás no se atrevía a encarar a su amorcito. Complicado, pero al fin y al cabo era para mantener las llamas de la relación que no se estaba avivando sino quemando y donde las cenizas seria lo ultimo que podría quedar de la misma. El tiempo jugaba en su contra y la niña decidió hablar. La conversación entró más en gritos y en tonos fuertes de voz, mas no en conversar como la pareja que eran. La relación se venia abajo y ella se sentía sola, amenazada, invulnerable dentro de un mundo, que ella pensaba, estaba destinada a sufrir. Sin querer estaba en medio de este cuento buscando que el autor encuentre la salida o al menos diseñe el final perfecto.

Una canción dice que las luces guiarán a uno y que esa persona tratará de arreglarte, llevarte por el mejor sendero de la vida y convertirte en mejor persona de lo que uno era o esperaba ser. Así es y debería ser el amor y no atormentar la vida de quien se dice amar. Quizás el final perfecto quede en líneas o quizás sea una hermosa premonición para que el cuento tenga el final perfecto tanto en la ficción como en la realidad. A la niña no le importaba, siempre que en su corazón y en su vida exista la felicidad que ella se lo merece, que sus lágrimas no hayan sido en vano, porque luego de la tormenta podremos ver el arco iris.

lunes, 11 de mayo de 2009

La niña que sufre de amor - Capítulo II

Su vida pasaba por un momento único: su relación estaba tomando un giro verdadero. No existían los días de discusiones, de quejas, de malos gestos ni de seriedad. Existía armonía total en la relación. La gente veía en ellos una hermosa pareja, aunque al principio se sorprendían por la relación. En todo lugar, la gente se muerde la lengua cuando ve que la pareja saca adelante la relación y las cosas van bien para ambos. Nunca faltaba la pimienta de la relación: el famoso hoy no puedo salir u hoy no podemos vernos. Al final el amor reinaba y prevalecía frente a todo.

Los momentos de pasión al 100% nunca faltaban. Solo el miedo e inocencia de esta niña, no permitían se consuma la mejor manera de demostrar a la otra persona el amor verdadero. Aquello que solo debe llegar por mutuo acuerdo entre ambas partes sin forzar a nadie a hacerlo, solo hacerlo por amor verdadero y mutuo. Ella lo amaba con todo el corazón y con toda su alma y él correspondía a esos sentimientos con el triple de detalles y ternura. Ella no quería avalanzarse al placer carnal sin antes estar segura del amor que sentía. A veces esto desesperaría a cualquier hombre, pero es la mayor prueba que puede existir del amor puro y verdadero que toda persona, en especial una mujer y mucho mas esta niña, merecen tener y que se les sea demostrado. El hombre lo toma todo a la ligera y la mayoría de veces dentro de lo carnal, pero cuando se ama de verdad, el hombre puede y debe esperar para que el amor existente entre los dos llegue a su máxima y hermosa forma de expresión.

El tiempo pasaba y la relación se fortalecía. Los celos, cosa normal, se daban pero siempre existía una forma de aprender durante la relación: a confiar. Un amigo de esta niña, quien parecía tener sentimientos por ella, hacia que la relación tiemble por momentos. La niña, sin embargo, le decía a su pareja que solo eran amigos y no tenían de que preocuparse porque su amigo debe respetar su amistad y la relación que tiene y no confundir las cosas. A veces los hombres no lo entendemos y parecemos no escuchar aquello y los celos y malos pensamientos invaden nuestra armonía, perjudicando, en este caso, a la mujer. Ella se sentía por momentos sola: no siempre su pareja estaba ahí ya sea por motivos de estudio o de trabajo. Sus amigos eran su bendición. Conversar con ellos, la hacían sentir mejor y sobretodo que no estaba sola. Por momentos no veía a sus amigos o simplemente paraba más pendiente de su pareja en lugar de dedicarle un momento a sus amigos. Es complicado pero ella estaba decidida a no perder sus amigos y mantener su relación viva como el fuego.

Una o varias relaciones amorosas pueden marcarnos para siempre, dejarnos heridas buenas o muy dolorosas, ser recordadas eternamente o ser odiadas y repudiadas por siempre. Una relación debe comenzar y terminar bien, siempre deseándole lo mejor a la persona. Ella, sin embargo, tenia muy en claro algo: quizás su enamorado actual no lo sea para toda la vida o quizás si, pero en caso que no, no es justo perder unos amigos por darle tiempo, que siempre se debe hacer, a la pareja. Es complicado porque tienes que respetar la relación y a la vez tratar de no alejarte de las verdaderas amistades que has formado a lo largo de tu vida, incluso antes de conocer a esa personita tan especial de la cual te llegas a enamorar y amar.

Su enamorado quería comprender como esta su niña, mas algunos sentimientos y celos hacían que la relación perfecta pierda equilibrio y comienze a balancearse de forma preocupante. El amor es así: el tiempo es el único que lo comprende. Además por amor podemos y debemos volvernos mejores personas, no solo con el ser amado, sino con todos. La niña sentía que las tormentas volvían a aparecer pero siempre vendría la calma. Una calma, que ella espera, no tarde en llegar. No quiere perder nada: ni a su pareja ni a sus amigos. El equilibrio estaba por desequilibrarse. Los amigos no tienen la culpa: ellos estarán por mas que no pidamos que estén ahí ya sea en las buenas o en las malas y ella lo tenia bien en claro. Y estaba a punto de perder a su enamorado que era también su amigo.

jueves, 2 de abril de 2009

La niña que sufre de amor - Capítulo I

Una niña, como cualquiera, con muchos sueños y metas por cumplir. Camina por la vida, sin preocuparse del pasado y emocionada por el futuro. Su vida iba normal hasta que se presenta esa persona en su vida. Un chico que hace que el mundo de esta niña cambie por completo... la pregunta es: ¿para bien o para mal? Complicado. Lo extraño es si ese sentimiento nuevo causará momentos agradables o heridas insuperables. El amor es complicado: nos da lo más hermoso pero cuando se acaba todo es oscuro, por así decirlo. Nos complicamos, sacamos lo peor de nosotros y no queremos amar ni ser amados. Esta niña nunca había experimentado el amar y ser amada, su timidez e inocencia jugarían a su favor o en su contra... el tiempo lo diría.

Como toda relación: se conocieron, salían y cuando ella menos lo esperaba ya eran enamorados. Las cosas iban de lo mejor, aunque nunca faltaba la pimienta de las relaciones: peleas, discusiones, celos, etc. En ocasiones eran los famosos 'breaks' o tiempos de separación donde cada uno analiza que pasa y porque se comportan así, cada uno en su mente, internalizando sus emociones. Ella era muy sensible, sus sentimientos eran puros como su alma y corazón. Esta relación no duró lo que ella esperaba o simplemente no fue lo que siempre escuchaba del amor. ¿Enamorarse de nuevo? No, pensaba, mas el amor llega cuando menos lo esperamos y nos hace olvidar del pasado. Y en un abrir y cerrar de ojos, pensó encontrar a aquel, quien sería dueño de su corazón, pero su pasado también estaba ahí y en ocasiones era más fuerte el sentimiento pasado que el nuevo.

Ella, hasta ahora, no sabe si escogió bien al volver con el chico, solo el tiempo le dirá que pasaría. El otro chico, queda como el amigo: está cuando más lo necesita. Todo va mejorando: su relación va bien y todo parece encajar en el gran rompecabezas de la vida. Uno cuando ama y es correspondido es lo mejor, así se sentía ella. Su sonrisa irradiaba todo el paisaje, era raro verla triste o con un semblante bajo; su alegría era evidente. Aunque a veces uno no ve más allá de lo que tenemos en frente, a menos que veamos en la ventana del alma: los ojos. Claro si uno ve a cada rato los ojos a una mujer pues o la estas enamorando o te estas enamorando o las 2 cosas a la vez. Sus ojos no mostraban esa alegría total, ese amor que decía sentir. Las palabras se las lleva el viento, pero el sentimiento siempre queda por más palabras que uno pueda decir. Ella no pide mucho: solo sinceridad, cariño, romanticismo, pasión, caballerosidad, elegancia y ternura; encanto y dulzura.

Tan fuerte puede ser el sentimiento de amor, que no recuerdas nada o lo recuerdas todo, así de fuerte y complejo es este sentimiento. Complejo es el amor, pero más complejo es las ideas y pensamientos en su linda cabecita. A veces se siente en el cielo a su lado, pero la tormenta se presenta, en ocasiones, a plena luz del día. A veces uno no comprende que desea una mujer o una niña, pero es tan simple que no nos damos cuenta: ternura, cariño y pasión. Solo 3 palabras que significan muchísimo para una relación, para esta niña que no desea perder la fe en el amor.